Como ya sabéis, un buen mantenimiento de nuestra bicicleta significa una mejora de la seguridad, el confort y la diversión a la hora de montar. Por norma general, todas las partes y componentes de nuestra bicicleta requieren de un buen mantenimiento. No obstante, algunas partes adquieren una importancia mayor si hablamos de determinados aspectos. Una de estas partes es la horquilla (o suspensión delantera).

Este elemento de nuestra bicicleta nos aporta la seguridad y el confort necesarios para poder esquivar cualquier obstáculo sin correr riesgos innecesarios. Por eso mismo es importantísimo que llevemos a cabo un buen mantenimiento de la horquilla de nuestra bicicleta. A continuación, te damos 4 consejos para mantener u horquilla apunto.

Mantén limpia la horquilla

Cada vez que salimos a montar en bicicleta, una gran cantidad de polvo, suciedad o barro se termina agrupando en la horquilla de nuestra bicicleta. Aunque nuestra horquilla disponga de guardapolvos, es probable que si no se realiza una limpieza … después de cada salida, la suciedad terminara penetrando en el interior, afectando a su mecanismo y funcionamiento. Para limpiar correctamente la horquilla es recomendable que sigas estos consejos:

- Utiliza un trapo húmedo con agua jabonosa para limpiar las barras y el guardapolvos de nuestra horquilla.

- No utilices agua a presión. Esto provocara que el agua penetre en el interior.

- No utilices ningún tipo de disolvente para eliminar la suciedad.

Lubrica bien las barras de la horquilla

Una vez hayamos terminado de limpiar correctamente nuestra horquilla, es el momento de lubricar las barras de esta. No importa que en el interior de la horquilla haya ya líquidos encargados de lubricarla y de reducir la fricción de las barras, aplicando un poco de aceite especifico para horquillas lograremos mantener siempre las barras perfectamente lubricadas.

Durante todo el proceso deberemos estar atentos de cualquier anomalía visual o auditiva que podamos percibir. Cualquier anomalía que podamos detectar puede ser síntoma de una avería.

Revisa la presión del aire

Esta revisión es importante hacerla de manera periódica ya que nos permitirá sacar todo el potencial que nuestra suspensión delantera puede ofrecernos. Para poder realizarla deberemos ajustar correctamente el SAG, es decir, el nivel de hundimiento que posee nuestra suspensión. Una buena configuración del SAG nos ayudará a absorber las irregularidades del terreno, haciendo que nuestra conducción sea más confortable.

Revisión anual

Por último, es altamente recomendable realizar anualmente una revisión afondo de nuestra suspensión, incluyendo la sustitución de elementos desgastados o estropeados como los retenes, los guardapolvos o el mismo aceite de la suspensión. A modo de consejo, esta revisión a fondo no debe hacerse únicamente de la horquilla, es aconsejable realizarla de toda la bicicleta y siempre a manos de un profesional.