Cuando circulamos en bicicleta es importante para nuestra seguridad informar al resto de vehículos sobre cuáles van a ser nuestros movimientos. Esto implica saber cómo señalizar las maniobras en la bici y hacerlo con la suficiente claridad y antelación para que, de esta forma, los demás entiendan perfectamente cuáles son nuestras intenciones.

Cuando hablamos de maniobra nos referimos a cualquier alteración de la situación o posición del vehículo en la calzada. Por lo tanto, deberemos señalizar cada vez que vayamos a realizar un giro o cuando nos dispongamos a frenar o parar. Eso sí, antes de nada deberemos cerciorarnos de que no existen señales o normas de circulación que nos impidan realizar la maniobra que teníamos pensada.

Dado que las bicicletas no tienen intermitentes, a diferencia del resto de vehículos que circulan por la calzada, el recurso que utilizamos para señalizar nuestras maniobras son los brazos y las manos. No hay que olvidar que somos los más vulnerables en la carretera, así que debemos asegurarnos de que nuestros gestos son entendidos por el resto de los vehículos. Básicamente vamos a necesitar realizar estas 3 maniobras:

Giro a la izquierda

Para indicar que vamos a girar a la izquierda colocaremos el brazo izquierdo en posición horizontal y con la palma de la mano extendida hacia abajo. En vías interurbanas en las que no hay carriles acondicionados para girar deberemos prestar especial atención, ya que nos tendremos que colocar en el margen derecho de la calzada y esperar a que el tráfico permita realizar el giro.

Giro a la derecha

Para señalizar esta maniobra tenemos dos opciones. La primera, la más intuitiva de las dos, consiste en colocar el brazo derecho en posición horizontal, también con la mano extendida hacia abajo. La otra opción, que es la que utilizan los motoristas cuando no tienen intermitentes y necesitan sujetar el manillar con la mano derecha, se realiza doblando el brazo izquierdo hacia arriba con la palma de la mano extendida. Cualquiera de las dos es válida, pero es necesario que tanto ciclistas como turismos y camiones conozcan ambas posibilidades para poder interpretarlas.

Frenada drástica o parada

Para avisar de que tenemos que frenar de forma repentina o de que vamos a realizar una parada existen dos formas de señalización. La DGT indica que se debe señalizar moviendo el brazo izquierdo alternativamente de arriba abajo utilizando movimientos cortos y rápidos, como haría cualquier otro vehículo. Sin embargo, los ciclistas lo que suelen hacer es extender el brazo izquierdo hacia abajo con la palma de la mano extendida hacia atrás, de tal forma que el conductor que le sigue pueda verla. Como en el caso anterior, se pueden emplear ambas maniobras, pero lo importante es que puedan ser reconocidas por los demás.

Como ves, se trata de maniobras muy sencillas que si sabemos aprovechar nos ayudarán a circular con mayor seguridad tanto por la ciudad como por la carretera. Y, de paso, ayudarán al resto de vehículos a circular a nuestro lado y contribuirán a crear un clima de respeto mutuo entre todos los usuarios de la calzada.